9:30 - 19:30

Horario apertura: Lunes-Jueves

669 698 140

Llámenos y pida cita previa

GUARDA Y CUSTODIA COMPARTIDA EN UN PROCESO DE MODIFICACIÓN DE MEDIDAS

Antes de la Ley 15/2005, eran muy pocos los progenitores masculinos que se planteasen solicitar la guarda y custodia de sus hijos, no porque no quisieran afrontar lo que ello suponía, sino porque su pretensión era casi imposible de obtener.

Dicho lo anterior, el enfoque tan restringido que existía por aquel entonces ha venido siendo desmontado por reiteradas Sentencias del Tribunal Supremo que han propiciado que aquel escenario tan desfavorecedor para el progenitor masculino se haya equilibrado, en cierta medida, siendo actualmente el régimen de guarda y custodia compartida la regla general en las relaciones entre progenitores e hijos.

Así, el Tribunal Supremo alude a que un cambio de orientación judicial supone una modificación esencial y sobrevenida de las circunstancias tenidas en cuenta por ese padre en el momento de plantear  su demanda de separación o divorcio o suscribir el Convenio Regulador antes de dichas fechas.

En este punto conviene detenernos y explicar que existe un procedimiento judicial denominado “Modificación de medidas” cuyo objeto es cambiar las medidas que se acordaron o suscribieron en el momento de divorciarse, separarse o regular las relaciones de los progenitores con sus hijos. Para que este procedimiento tenga éxito las circunstancias existentes en el momento de iniciar dicho procedimiento han de ser sustancialmente diferentes a las que se tuvieron en cuenta en el procedimiento anterior.

Entendiendo pues en qué consiste ese procedimiento, nos podemos acercar de una forma más nítida al planteamiento del Tribunal Supremo que hace alusión a que ese cambio jurisprudencial respecto a la guarda y custodia compartida supone una modificación esencial de las circunstancias que se tuvieron en cuenta, en su caso, en el procedimiento anterior al que hacíamos alusión en el párrafo anterior. Debemos de ser cuidadosos con este enfoque y es por ello que queremos contextualizar dicho planteamiento: ser literalistas con el planteamiento del Tribunal Supremo nos puede llevar a pensar que podemos instar un procedimiento de Modificación de Medidas con visos de éxito por el simple hecho de la irrupción  del cambio de orientación judicial relativo a la guarda y custodia. Nada más lejos de la realidad, así, se deberá constatar alguna otra circunstancia nueva que permita decidir que la custodia compartida sea lo más adecuado para el menor.

En definitiva, no nos olvidemos, la custodia compartida siempre estará sujeta al interés del menor afectado por la medida, debe primar dicho interés sobre cualquier cambio de circunstancias.